Nombres comunes y nombres propios

Lista de nombres propios

Los nombres propios son un buen ejemplo de la interacción entre la lengua y la sociedad. Se utilizan para referirse a entidades específicas y únicas. Partiendo de la tesis de que los nombres propios tienen un significado, este artículo explora la evolución del uso de los nombres propios como verbos denominativos en inglés (boycott, por ejemplo) centrándose específicamente en cómo se genera su significado. Aunque este estudio confirma hasta cierto punto el impacto del contexto histórico en el uso de los nombres propios como verbos y, en consecuencia, sugiere que este tipo de verbo denominal sirve de ventana a una cultura y sociedad, sostiene sobre todo que la estructura semántica que subyace al uso de los nombres propios como verbos es relativamente estable a lo largo del tiempo y está fuertemente condicionada por el tipo de nombre propio utilizado, que a su vez define la cadena de metonimias que puede operar para formar el significado del verbo.

1En «When nouns surface as verbs», Clark & Clark [1979] propusieron un análisis semántico de los verbos denominativos convertidos, basado principalmente en la pragmática griceana, incluyendo el uso innovador de los nombres propios como verbos. Su principal preocupación es comprender por qué tales innovaciones -que se utilizan en el lenguaje cotidiano- son fácilmente comprendidas por el oyente en la interacción. Para ellos, esta comprensión, y por tanto este uso lingüístico, es posible gracias a un principio de cooperación entre los participantes de una interacción:

Sustantivo colectivo

No utilices la mayúscula para un sustantivo común, a no ser que empiece una frase. Un sustantivo común es la palabra que usamos para algo, por ejemplo, «perro», «barco», «tía». Es la palabra que aparece en el diccionario.

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Sustantivos propios y comunes

En la gramática inglesa, un sustantivo común nombra a cualquier persona, lugar, cosa o idea. En otras palabras, es un sustantivo que no es el nombre de ninguna persona, lugar, cosa o idea en particular. Un sustantivo común es uno o todos los miembros de una clase, que puede ir precedido de un artículo definido, como «el» o «este», o de un artículo indefinido, como «un» o «una».

Los sustantivos comunes pueden subdividirse en contables o incontables, dependiendo de la función del propio sustantivo, así como en abstractos (es decir, intangibles) o concretos (es decir, que pueden tocarse, probarse, verse, olerse u oírse). A diferencia de los nombres propios, los sustantivos comunes no empiezan con mayúscula a menos que aparezcan al principio de una frase.

Como se ha dicho, un sustantivo común es un sustantivo que no es el nombre de ninguna persona, lugar o cosa en particular, como cantante, río y tableta. Un nombre propio, por su parte, es un sustantivo que se refiere a una persona, lugar o cosa concreta, como Lady Gaga, el río Monongahela y el iPad.

La mayoría de los nombres propios son singulares y, salvo algunas excepciones (iPad), suelen escribirse con mayúscula inicial. Cuando los nombres propios se utilizan de forma genérica, como en «estar al día con los Jones» o «una fotocopia de mi trabajo trimestral», se convierten, en cierto sentido, en comunes. Un nombre propio es un sustantivo que pertenece a la clase de palabras que se utilizan para nombrar a personas, acontecimientos o lugares específicos o únicos, y puede incluir personajes y escenarios reales o ficticios.

Sustantivo

Lexis – Journal in English Lexicology – publicará su vigésimo número en 2022. Será editado por Élise Mignot (Universidad de la Sorbona, Francia) y Manon Philippe (Universidad Rennes 2, Francia) y tratará el tema «Los nombres propios y el léxico».

Los nombres propios ya han sido objeto de un gran número de publicaciones, que los han considerado desde diferentes ángulos: su significado, su referencia y su gramática/sintaxis (Algeo [1973], Kripke [1980], Kleiber [1981], Gary-Prieur [1994], Jonasson [1994], Vaxelaire [2001], Leroy [2001], Van Langendonck [2007], Matushansky [2008], Laurent [2010]). Más concretamente, nos gustaría abordar el lugar que ocupan los nombres propios en el léxico. Si el léxico es el conjunto de palabras de que dispone el hablante, los nombres propios forman parte del léxico. Sin embargo, cabe preguntarse si el lugar que ocupan es comparable al que se otorga a otras unidades del léxico.

Desde el punto de vista lexicográfico, ocupan un lugar especial (véase Gary-Prieur [1991]). Muy a menudo, los nombres propios se mencionan en las enciclopedias, y menos en los diccionarios. Cuando es así, se separan de las demás unidades del léxico (palabras léxicas y gramaticales) y tienen una sección dedicada en la segunda parte del diccionario. Mientras que términos como mesa, cheque y ella están asociados a una definición gramatical -nombre común, verbo, pronombre personal; femenino/masculino; posible registro; etc.  – y (el comienzo de) una descomposición en rasgos semánticos, un nombre propio como Churchill sólo tiene asociados algunos elementos biográficos con su referente en lugar de una definición, como en las enciclopedias. Este tratamiento diferenciado de los nombres propios ya no encuentra consenso, y se alzan voces para «redefinir el lugar de los nombres propios en los diccionarios: deben aparecer como lexemas y no sólo como elementos culturales» (Vaxelaire [2006: 3], nuestra traducción). La perspectiva de esta cuestión, sin embargo, no es tanto lexicográfica como lexicológica: no es tanto el tratamiento de los nombres propios como lexemas en los diccionarios lo que va a interesar

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