Neptuno devorando a sus hijos

Saturno devorando a su hijo elementos y principios

Título:Saturno devorando a uno de sus hijosArtista/Fabricante:Simon Hurtrelle (francés, 1648 – 1724)Cultura:FrancesaLugar:París, Francia; Francia (Lugar de creación)Fecha:alrededor de 1700Medio:BronceNúmero de objeto:85.SB.126Dimensiones:65,4 × 26,7 × 25,1 cm (25 3/4 × 10 1/2 × 9 7/8 in.)Departamento:Escultura y artes decorativasClasificación:EsculturaTipo de objeto:Escultura

ExposicionesExhibicionesPinturas y esculturas de tres siglos: Exposición de otoño (15 de noviembre al 21 de diciembre de 1984) Fundición en bronce: Escultura francesa del Renacimiento a la Revolución (24 de octubre de 2008 al 27 de septiembre de 2009) París: Vida y lujo (del 26 de abril de 2011 al 2 de enero de 2012)

Saturno devorando a su hijo precio original del cuadro

Entre los años 1819 y 1823, Goya pintó una serie de cuadros en las paredes de su villa de Quinto del Sordo, todos ellos con imágenes terribles, fantásticas o morbosas. Estos cuadros se denominan ahora las Pinturas Negras, en referencia al estado mental de Goya durante esta época oscura de su vida, debido a su enfermedad, que le dejó sordo, y a las luchas internas en España. Esta pintura se terminó de pintar en las paredes de su comedor, y es una representación de Saturno, el personaje mitológico romano que, temiendo que sus hijos le derrocaran algún día, se comió a cada uno de ellos al nacer.

Saturno devorando a su hijo es el nombre dado a un cuadro del artista español Francisco Goya. Según la interpretación tradicional, representa el mito griego del Titán Cronos (en el título romanizado a Saturno), quien, temiendo ser derrocado por uno de sus hijos, se comió a cada uno de ellos al nacer. La obra es una de las 14 Pinturas Negras que Goya pintó directamente en las paredes de su casa en algún momento entre 1819 y 1823. Fue trasladada al lienzo tras la muerte de Goya y desde entonces se conserva en el Museo del Prado de Madrid.

Análisis de saturno devorando a su hijo

Las Pinturas negras es el nombre que recibe un grupo de catorce pinturas de Francisco Goya de los últimos años de su vida, probablemente entre 1819 y 1823. Representan temas intensos e inquietantes, que reflejan tanto su miedo a la locura como su sombría visión de la humanidad. En 1819, a la edad de 72 años, Goya se trasladó a una casa de dos plantas en las afueras de Madrid, llamada Quinta del Sordo. Aunque la casa había sido bautizada con el nombre del anterior propietario, que era sordo, Goya también estaba casi sordo en ese momento como resultado de una fiebre que había sufrido cuando tenía 46 años. Los cuadros fueron pintados originalmente como murales en las paredes de la casa, y más tarde el barón Frédéric Émile d’Erlanger, su propietario, los «cortó» y los fijó en lienzos[1].

Tras las guerras napoleónicas y la agitación interna del cambiante gobierno español, Goya desarrolló una actitud amargada hacia la humanidad. Conocía de primera mano el pánico, el terror, el miedo y la histeria. Había sobrevivido a dos enfermedades casi mortales, y cada vez estaba más ansioso e impaciente por temor a una recaída. Se cree que la combinación de estos factores le llevó a producir las Pinturas Negras. Utilizando pinturas al óleo y trabajando directamente en las paredes de su comedor y sala de estar, Goya creó obras con temas oscuros e inquietantes. Las pinturas no fueron encargadas y no estaban destinadas a salir de su casa. Es probable que el artista nunca tuviera la intención de exponer las obras al público: «estos cuadros son lo más parecido a una intimidad hermética que se ha producido en la historia del arte occidental»[2].

El perro

Francisco José de Goya y Lucientes (/ˈɡɔɪə/; español:  [fɾanˈθisko xoˈse ðe ˈɣoʝa i luˈθjentes]; 30 de marzo de 1746 – 16 de abril de 1828) fue un pintor y grabador romántico español. Se le considera el artista español más importante de finales del siglo XVIII y principios del XIX[1]. Sus pinturas, dibujos y grabados reflejaron los cambios históricos contemporáneos e influyeron en importantes pintores de los siglos XIX y XX[2]. A menudo se hace referencia a Goya como el último de los maestros antiguos y el primero de los modernos[3].

Goya nació en el seno de una familia de clase media en 1746, en Fuendetodos, Aragón. Estudió pintura desde los 14 años con José Luzán y Martínez y se trasladó a Madrid para estudiar con Anton Raphael Mengs. Se casó con Josefa Bayeu en 1773. Su vida se caracterizó por una serie de embarazos y abortos, y sólo un hijo llegó a la edad adulta. Goya se convirtió en pintor de la corte de la Corona española en 1786, y esta primera parte de su carrera está marcada por los retratos de la aristocracia y la realeza españolas, y los cartones para tapices de estilo rococó diseñados para el palacio real.

admin

Por admin