Movimiento entre comunidades autonomas

valencia

Se dice que tanto la percepción de la nacionalidad de España como las distinciones percibidas entre las diferentes partes de su territorio se derivan de factores históricos, geográficos, lingüísticos, económicos, políticos, étnicos y sociales.

La España actual se formó a raíz de la expansión de los estados cristianos en el norte de España, un proceso conocido como la Reconquista. A la Reconquista, que terminó con la caída de Granada en 1492, le siguió un disputado proceso de unificación religiosa y lingüística y de centralización política, que comenzó bajo los Reyes Católicos y continuó intermitentemente hasta el siglo XX. El nacionalismo periférico en su forma moderna surgió principalmente en Galicia, Cataluña y el País Vasco durante el siglo XIX. La moderna división de España en Comunidades Autónomas encarna un intento de reconocer las nacionalidades e identidades regionales dentro de España como base para la devolución del poder.

En algunas regiones se sigue reclamando una mayor autonomía o la plena independencia, lo que entra en conflicto con la opinión de que la descentralización ya ha ido suficientemente lejos[1] Las manifestaciones recientes más dramáticas del separatismo han sido la campaña violenta del grupo vasco ETA a finales del siglo XX y la declaración unilateral de independencia de Cataluña en 2017.

comunidades autónomas de españa

Territorios insulares portugueses de las Azores y Madeira, que tienen estatutos políticos y administrativos elaborados por las asambleas legislativas regionales y aprobados por la Asamblea de la República.

La ley, que se refiere a la identidad cultural, incorpora disposiciones más detalladas sobre el derecho de domicilio y el uso del sueco en la educación. Este derecho de domicilio8 permite al ciudadano participar en las elecciones provinciales y municipales (incluido el derecho a presentarse como candidato), ejercer actividades comerciales y adquirir bienes inmuebles. También otorga la exención del servicio militar.

Si las minorías están dispersas por el territorio, sólo es posible prever una autonomía cultural. Cuando un grupo es dominante en una región pero está disperso por otras, puede aplicarse un enfoque mixto que combine la autonomía territorial política y cultural.

6 Autonomía local, integridad territorial y protección de las minorías, Lausana 25-27 de abril de 1996, Actas de la Comisión Europea para la Democracia por el Derecho, contribución de Asbjorn Eide, Director del Instituto Noruego de Derechos Humanos, Oslo.

país vasco

En España, una comunidad autónoma es una división política y administrativa de primer nivel, creada de acuerdo con la Constitución Española de 1978, con el objetivo de garantizar una autonomía limitada de las nacionalidades y regiones que componen España[1][2][3].

España no es una federación, sino un país unitario descentralizado[4][5].[1] Si bien la soberanía recae en la nación en su conjunto, representada en las instituciones centrales de gobierno, la nación ha transferido, en grados variables, el poder a las comunidades, que, a su vez, ejercen su derecho al autogobierno dentro de los límites establecidos en la constitución y en sus estatutos de autonomía[1] Cada comunidad tiene su propio conjunto de competencias transferidas; normalmente, aquellas comunidades con un nacionalismo local más fuerte tienen más competencias, y este tipo de transferencia se ha denominado asimétrica. Algunos estudiosos se han referido al sistema resultante como un sistema federal en todo menos en el nombre, o una «federación sin federalismo»[6].

Hay 17 comunidades autónomas y dos ciudades autónomas que se conocen colectivamente como «autonomías»[i] Las dos ciudades autónomas tienen derecho a convertirse en comunidades autónomas, pero ninguna lo ha ejercido todavía. Este marco único de administración territorial se conoce como «Estado de las Autonomías»[ii].

restricciones regionales de viaje en españa

El artículo 43 de la Constitución Española de 1978 establece el derecho a la protección de la salud y a la asistencia sanitaria de todos los ciudadanos (1). La organización política del Estado español está formada por el Estado central y 17 regiones altamente descentralizadas (denominadas comunidades autónomas) con sus respectivos gobiernos y parlamentos. En materia de sanidad, la desconcentración política en favor de los gobiernos regionales se ha ido implantando progresivamente a lo largo de los últimos 35 años. La asunción de competencias en materia sanitaria por parte de las comunidades autónomas acerca la gestión de la sanidad a los ciudadanos y la garantiza (2):

En los últimos años, el establecimiento de sistemas sanitarios de cobertura universal en los países europeos más avanzados ha contribuido a la mejora permanente de muchos indicadores de salud como los parámetros de estado de salud de la población, los resultados susceptibles de atención sanitaria, los parámetros de cobertura, acceso y equidad financiera, la calidad de la atención sanitaria, la satisfacción de los usuarios y el sistema legitimado por la población. Según el último informe de estadísticas sanitarias de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), la esperanza de vida española es la más alta de Europa (2,7 años por encima de la media) (3), los resultados clínicos están al nivel de los países más avanzados (mismas tasas de supervivencia al cáncer que en Suecia, Francia o Alemania) (4) y su coste está en la media de las 35 economías de la OCDE, en términos de gasto total sobre el producto interior bruto (PIB), un 9%, y por debajo de la media si lo comparamos en términos de gasto per cápita (5,6). Además, es un referente internacional por su universalidad y nivel de acceso en comparación con muchos otros países desarrollados.

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